Siempre activo y con su barba blanca inundada de sonrisas. Inquieto y curioso. En todo momento dispuesto para la conversación. Es feliz. Desconoce el aburrimiento. Su vida va y viene infatigable del quirófano a la consulta, un reducido despacho repleto de pequeñas cosas, de innumerables recuerdos, en el que se esconde un hombre grande, sencillamente encantador.
Es el doctor José Mir. Un médico valenciano que animado por su innata inquietud y asistido por manos de artista constructivo ha sembrado la esperanza, la ilusión por renovar la vida, en los más de 1.700 pacientes a quienes ha practicado un trasplante de hígado en el Hospital La Fe de Valencia. Un auténtico maestro, gurú de la cirugía de trasplantes.