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En países industrializados, la hepatitis C es responsable por 20% de los casos de hepatitis aguda, 70% de los casos de hepatitis crónica, 40% de los casos de cirrosis, 60% de los casos de cáncer en el hígado y 30% de los casos de trasplante hepático.
La hepatitis C está asociada con varias manifestaciones extra-hepáticas, siendo la mayor parte de ellos mecanismos auto inmunes o linfoproliferativos. La manifestación extra-hepática más conocida, hasta el momento, es a crioglobulinemia mixta (CM).
Un grande espectro de manifestaciones extra-hepáticas han sido atribuidas a la infección por la hepatitis C. La presentación clínica en general es sutil y la relación con la infección vírica aún es controversia, siendo variable el pronóstico de los mismos.
Entre las manifestaciones sabidamente relacionadas con la hepatitis C se destaca la crioglobulinemia, la glomerulonefrite, el linfoma, las manifestaciones cutáneas como liquen planus, vasculite cutánea y porfiria cutánea tardia.
El equipo de pesquisidores estudió de forma prospectiva y consecutiva 67 pacientes con hepatitis C, provenientes del ambulatorio del Servicio de Gastroenterologia del Hospital Nuestra Señora de la Concepción (HNSC), en el período de marzo de 2002 a marzo de 2003.
Fueron excluidos los pacientes con edad menor que 18 años y mayor que 70 años, co-infectados con virus HIV e/ou HBV, con cirrosis descompensada, embarazadas, pacientes con neoplasia y aquéllos con tratamiento previo de la hepatitis C.
Todos fueron evaluados en cuanto a la presencia de crioglobulinas, autoanticorpos y en cuanto a síntomas relacionados a la crioglobulinemia. Los síntomas y señales pesquisadas para el diagnóstico de crioglobulinemia fueron: presencia de artritis, neuropatía, enfermedad renal, lesiones de piel (púrpura en especial), fenómeno de Raynaud, y síndrome sicca (ojos secos). En el grupo estudiado, 18 pacientes (27%) fueron detectados con crioglobulinas. La Crioglobulinemia hace con que inmunoglobulinas precipiten en bajas temperaturas. El síntoma más relatado por los pacientes son dolores en las juntas y articulaciones.
Fueron solicitados las siguientes pruebas de laboratorio por ocasión de la inclusión: RNA-VHC por técnica de la reacción en cadena de la polimerase (PCR) y genotipaje, crioglobulinas, factor reumatoide (FR), factor antinuclear (FAN), anticuerpo anti-microsoma, anticuerpo anti-tireoglobulina, marcadores sorológicos para virus B (HBsAg, anti-HBs, anti-HBc), anti-HIV y aminotransferases (ALT, AST).
El factor reumatoide (FR) fue detectado en 23 pacientes (35%), FAN en 5 pacientes (7%), anticuerpo anti-tireoglobulina en 5 (7%) y anticuerpo anti-microsoma en 2 (3%).
Artralgia (dolores persistentes en las juntas) fue relatada por 39% de los pacientes con crioglobulinas. Sin embargo, 28% con crioglobulinemia negativa también presentaban esta manifestación.
Estudios anteriores indican que entre 50 a 80% de los pacientes con Crioglobulinemia son infectados con la hepatitis C y que las crioglobulinas pueden ser encontradas en más del 50% de los pacientes con hepatitis C. En estudio reciente realizado en Brasil, la superioridad de crioglobulinemia en pacientes con hepatitis C fue del 34,4%.
En este estudio las crioglobulinas fueron encontradas en mayor grado en la población femenina sin alcanzar, sin embargo, diferencia estadística, resultado semejante al estudio de Parise.
Con relación al genotipo viral involucrado en la crioglobulinemia asociada al virus de la hepatitis C se puede observar una menor frecuencia de genotipo 1 entre los pacientes con crioglobulinemia cuando comparados con los demás.
El papel de las crioglobulinas en la evolución de la enfermedad hepática es motivo de estudios y reciente meta-análisis demostró una fuerte asociación entre cirrosis y crioglobulinemia.
A artropatía (Artrosis) es una manifestación común en los infectados con la hepatitis C, afectando hasta 20% de los pacientes, más comúnmente asociada a la crioglobulinemia. Debe ser distinguida de las mialgias (dolor muscular) y de la fatiga.
El diagnóstico entre artritis asociada la hepatitis C con factor reumatoide positivo y "artritis reumatoide clásica" es difícil. Algunas manifestaciones clínicas y parámetros de laboratorio pueden auxiliar en esta distinción. Varios autores sugieren que la detección de la hepatitis C debe hacer parte del diagnóstico diferencial en pacientes con artritis.
Con relación a los auto-anticuerpos detectados en pacientes con hepatitis C, se sabe que la presencia de éstos no parece influenciar la presentación clínica o el curso de la enfermedad. Además, no hay diferencias entre género, severidad histológica de la hepatitis, o respuesta al tratamiento entre los pacientes con hepatitis C con o sin anticuerpos.
Anticuerpo antinuclear, anti-cuerpo anti-músculo liso o anti-cuerpos anti-tiroides son detectados en 40 a 65% de los pacientes con hepatitis C. En la mayoría de los pacientes los auto-anticuerpos tienen poco significado clínico.
Los pacientes con hepatitis C y crioglobulinas presentan síntomas clínicos relacionados con crioglobulinemia mixta en 10 a 25% de los casos, más comúnmente incluyendo manifestaciones cutáneas y dolores en las juntas.
En el presente estudio, concluimos que la superioridad de crioglobulinemia mixta en pacientes con infección por el virus de la hepatitis C es elevada, sin embargo el síndrome clínico es infrecuentemente detectada.
Fuente: Andréa Ribeiro de Souza, Cristiane Valle Tovo, Angelo Alves de Mattos, Mara Lane Zardin, Silvia Chaves e Silva Revista de la AMRIGS - Asociación Medica de Rio Grande do Sul Volumen 49 No 3: 137 - 216 / Julio - Septiembre de 2005 BL ISSN 0102 - 2105 http://www.hepato.com/p_doencas_relacionadas/crioglobulinemia_20060327.htm
Carlos Varaldo Grupo Optimismo
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